Hay muchas cosas que pueden dañar tus relojes, no importa que sean antiguos o más recientes, algunas de estas cosas son la suciedad, polvo, humedad y golpes, sin mencionar las temperaturas extremas y la radiación ultravioleta.  La mayoría de los relojes mecánicos tienen generalmente más de 200 minúsculas piezas en movimiento, muchas de las cuales son de tamaño minúsculo. Para que estas piezas funcionen bien, se requiere cuidado y mantenimiento. Por eso es importante darle un poco de mantenimiento.

Limpia tu reloj con la mayor frecuencia posible. Tome un paño suave y limpie la banda y la caja para eliminar la suciedad o el polvo.

Es solo cuestión de tiempo antes de que el cristal o la correa de su reloj muestren rasguños. Para evitar esto, quítate el reloj durante actividades donde creas que se pueda dañar el cristal. Ten cuidado, no dejes caer tu reloj, esto suele ser la forma más rápida de dañar tu reloj.

Evita exponer tu reloj a productos químicos como jabón, detergentes, cosméticos y perfumes. Espere hasta que las cremas o el perfume se sequen completamente en tu piel antes de usar su reloj. Además, la exposición prolongada a la luz solar directa puede causar la decoloración del reloj, así que evita esto.

Revisa tu reloj cada dos o tres años para un reloj mecánico y de tres a cuatro años para un reloj de cuarzo. Te invitamos a visitar a expertos en el área como son: Centro Joyero El Brillante.